sábado, 4 de abril de 2009

UN EMPATE CON SABOR A POCO


(Por Fabian Vargas) Luego de venir embalado tras dos victorias consecutivas tras la asunción de Héctor Arzubialde como técnico de Gimnasia, el Lobo hizo todo lo posible para conseguir la tercera victoria al hilo. Pero la suerte no estuvo de su lado. Ni el árbitro Néstor Pittana tampoco ya que, con sus fallos, no hizo más que inclinar la balanza hacia el lado de Tigre.

Ya de entrada, a los 5’, el Lobo avisaba con un cabezazo de Arraya que no pudo conectar y otro de Loeschbor que se fue desviado. Después, el partido perdió algo de intensidad hasta que a los 22’ un disparo de Luna se fue cerca del travesaño. Dos minutos más tarde, luego de una buena jugada de Busse, Ferradas estrelló un remate contra el travesaño. El Lobo ya merecía la ventaja en el marcador. Tigre recién tuvo una llegada clara a los 32’ cuando un remate de Morel se fue desviado y, unos minutos más tarde, Pezzutti tuvo que intervenir ante un remate del Chino Luna.

Finalmente, el primer tiempo se fue tras un cabezazo de Ferradas que se fue cerca del palo. Gimnasia era un poco más y merecía ir ganando el encuentro.

Para la segunda etapa que el Lobo mantenga ese espíritu ofensivo que demostró en la primera parte. Pero Tigre lo madrugó y se puso en ventaja al minuto de juego tras una serie de desaciertos en el área y un rechazo pifiado de Loeschbor que el Chino Luna convirtió en gol. 0-1.

Los de Arzubialde quedaron desconcertados tras verse en desventaja, y regalaron algunos minutos que luego no podría recuperar. Recién a los 15’ el Lobo volvió a asomarse con un remate de Busse.

El partido a esta altura era de ida y vuelta. Primero se lo perdió Lázaro, después Islas le contuvo un tiro libre a Jorge Luna. Un remate de Morel se fue cerca… la intensidad del partido era muy buena. Y las situaciones se generaban una tras otra. Pezzutti le controló un disparo a Matías Jiménez. Islas le sacó a Fileppi (ingresó por Casi) un remate que se metía en el ángulo. Mateo cabeceó solo e Islas se la sacó. El Lobo lo tenía contra las cuerdas a un Tigre que, ante la desesperación y el mal momento que estaba pasando, un remate en el área de los de Victoria, encontró como destino la mano de Pablo Jerez, y el árbitro Pittana (de muy mal desempeño) le dio a Gimnasia un penal a favor después de muchas fechas.

El que se hizo cargo de la situación fue Ricky Gómez, estandarte de este equipo, y cambió la pena máxima por gol. Justicia, a esa altura del partido, aunque ya iban 42’. Y lo pudo ganar con la arremetida final. Pero Pittana decidió hacer caso omiso a un penal que le cometieron a Calandria.

Es importante no haber perdido, pero se podría haber ganado. Y en la situación que está Gimnasia no puede darse el lujo de regalar puntos. Arzubialde está invicto desde que asumió y ahora se viene Godoy Cruz en Mendoza, pavada de partido para definir muchas de las chances del Lobo para permanecer en Primera.